La recuerdo
Un día antes de mi cumpleaños sonó el teléfono y del otro habló una voz que yo no conocía, pero que había estado esperando que me llamara desde el momento que me reencontre con mi compañera de secundario.
La voz de una mujer de más de cuarenta años me avisaba que Daniela había fallecido al mediodía.
Daniela fue compañera mía del turno tarde del secundario, cuando cambie a la mañana nos dejamos de ver. Casi seis años después llamó a mi casa para hablar conmigo y ahí me contó que tenía cáncer y que se hacía el tratamiento cerca y que le gustaría verme. Para que no me impresionara me contó cómo se había modificado su físico después de cuatro años de enfermedad.
No lo pensé y le dije que iba a ir a visitarla - nunca pienso mucho, me embalo y lo hago-. Cuando se lo comenté a Dramática, me contempló como nunca lo había hecho, sentí que ya no me miraba como si yo -su hija- tuviera cinco años y me contestó: "Andá". Y fui.
Mi compañera se había quedado corta con la descripción de su estado actual. Pero de algún lado -que no tengo idea- saqué fuerzas para no desmallarme. Soy de las personas que ven sangre o la costura de una herida y se va al piso sin aviso.
Como si lo hubiese apuntado en mi agenda, las visitas se hicieron frecuentes. Iba cada vez que a ella le pasaban la quimio. Nos reíamos mucho, le contaba boludeces, anécdotas y llorábamos de risa. Recordábamos cosas del secundario, hablábamos de chicos y hacíamos planes para cuando ella estuviera recuperada. Fueron tres años de visitas, el último año el pelo le empezó a crecer y parecía que esta vez iba a entrar en la etapa final de tratamiento. Pero tuvo una recaída y como en el juego de la Oca, de los veinte casilleros que había avanzado retrocedió cincuenta en un período de tiempo increíble.
Una de las últimas veces que fui a verla, sentí que me descomponía y salí del cuarto de hospital con la excusa de llamarla a Dramática por teléfono. Me senté y me quedé temblando hasta que me sentí mejor y pude recomponer mi careta de felicidad. En ese momento me cayó la ficha, ella se iba morir.
Mi última visita fue un día antes de que la operaran, la llamé a la madre a la casa y me contó que la operación había sido un éxito. Días después hablé con Daniela y estaba contenta. Por una temporada no iba a estar en condiciones de ir y venir, entonces quedamos que las visitas ahora se las haría en su casa.
Pero nunca llegué a ir.
Todavía la recuerdo, como cuando estaba en el secundario con sus rulos y pecas; siempre regordeta.




14 cositas para decirme:
el cancer es una enfermedad de mierda
perdi a alguien muy cercano hace unos años (pero con varios años de mas) y la recuerdo igual, con rulos ,regordeta y con una sonrisa de oreja a oreja.
ah y super feministas. esa es la mejor parte. mandaba a cagar a los hombres todo el tiempo.
Gracias x traerla a mi memoria de vuelta por hoy con este post.. Besos.
Una compañera de la secundaria tuvo cancer y no pudo salir. Yo me enteré varios años después (yo pase 6 años en Tucumán mientras estudiaba la facultad). Fue muy impactante. Uno siempre tiene la seguridad que eso le sucede a gente mayor no a jóvenes.
Besos
me hiciste sentir muy triste, debe ser horrible entender que a alguien cercano a vos se le acaban los dias, yo, como soy, enloqueceria de la impotencia, y quizas lloraría
hay cosas que no entiendo.. que tal vez solo tenga que aceptar porque no logras nada dandole vueltas al asunto, pero por lo que leo fuiste de gran ayuda para ella y le diste muchas alegrias. el recuerdo de sus mejores momentos es lo mejor q podes llevarte de todo esto. un abrazo!
Ay nena que triste, me dejaste lagrimeando.
besos!
es una mierda esa enfermedad, te entiendo.
Que feo... en serio. En estos momentos, uno se queda sin palabras. Lo más cerca que estuve de la muerte de una amiga, fue entre los 15 y 17, edad en que mi mejor amiga tuvo esa estúpida enfermedad (anorexia)... Por suerte, lo revirtió a tiempo.
Y me deja pensando, que tanta gente lucha por vivir y otra que goza de excelente salud, se la arruina por una estupidez.
Besos... y aunque no te conzca, te compaño!!
maldita enfermedad, maldita. Injusta, insensible, inmunda. Lo siento, loca. Lo siento.
ufff... (me quedé plop)
al leer se me vinieron a la cabeza un millón de recuerdos que tengo de esa enfermedad y dee todo lo que mi madre tuvo que pasar y prefiero quedarme con los recuerdos de cuando estaba bien...
un abrazo para ti y un beso para dramática...
:)
Willow, lo siento mucho!! qué bueno que se pudieran reencontrar y compartir ese tiempo juntas, seguro que le hiciste llevaderas las sesiones de quimio, y eso te tiene que dar paz.
Besitos!
grasias que lindo
gaesias que lindo fausto
Soy nueva x acá y ya me hice adicta... Me hiciste lagrimear con lo que le pasó a tu amiga... Es una enfermedad horrible, y lo peor es que le puede pasar a cualquiera. Te mando un beso.
Desde la carta de Harry que no visitaba el blog, ya me ardía no leer comentarios mordaces, críticas despiadadas, palabras lujuriosas, anécdotas disparatadas, tu visión particular y agudísima del mundo.. pero hoy era mi día justificado de maldad absoluta.
y este post..!!
avisá yegua! estoy con la regla
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